En la actualidad el trabajo
representa un rol importante en la salud y el bienestar del individuo, resulta
evidente que su repercusión sobre la salud traspasa el entorno laboral. Se ha
puesto de manifiesto un gran número de enfermedades relacionadas con las
condiciones adversas en el puesto de trabajo, particularmente cardiovasculares,
musculo-esqueléticas y mentales. Tales condiciones negativas conllevan a mayor
absentismo, menor productividad y una demanda creciente de reclamos legales
indemnizatorios. (Acosta, D. 2008).
Los trastornos
musculo-esqueléticos comprenden un grupo de condiciones que involucran a los
nervios, tendones, músculos y estructuras como los discos intervertebrales.
Representan una amplia gama de trastornos que pueden diferir en grado de
severidad desde síntomas periódicos leves hasta condiciones debilitantes
crónicas severas, tales como, síndrome del túnel carpiano, tenosinovitis,
síndrome de tensión en el cuello y dolor en la espalda baja. Los trastornos
musculo-esqueléticos relacionados con el trabajo son generados o agravados por
el entorno laboral, pueden ocasionar síntomas como: dolor, entumecimiento, y
hormigueo; ocasionando por consiguiente productividad laboral reducida; pérdida
de tiempo laboral; discapacidad temporal o permanente; inhabilidad para
realizar las tareas ocupacionales; y un incremento en los costos de
compensación al trabajador. (Cantero, R., López, R. y Pinilla, J. 2003).
Es obvio que, las posturas de
trabajo inadecuadas y los esfuerzos prolongados, que requieren mucha energía al
igual que los movimientos repetitivos; levantar, jalar, empujar, o cargar
objetos pesados; teniendo en cuenta que todos ellos casi siempre conllevan a
posturas forzadas e impropias prolongadas; lo que puede generar trastornos
musculo-esqueléticos de origen laboral. Por consiguiente, el nivel de riesgo depende
de cuánto tiempo el trabajador está expuesto a estas condiciones, como también
de la frecuencia y el nivel de exposición. (Bravo P; Chicharro E. 1988):
Es por ello que, las posturas de
trabajo inadecuadas constituyen uno de los factores de riesgo más importantes
en los trastornos musculo-esqueléticos. Sus efectos van desde las molestias
ligeras hasta la existencia de una verdadera discapacidad.
Es preciso señalar, que el
personal administrativo que labora el área de operaciones y negocios institución
financiera pública, pasa la mayor parte del tiempo en posición sedente, por
ello adopta posturas incorrectas que afectan sus extremidades superiores e
inferiores, las cuales pueden generar trastornos musculo esqueléticos. La
columna vertebral, como eje corporal debe mantenerse recta, sin embargo, con
frecuencia es maltratada con la pésima costumbre de inclinarse hacia el
escritorio, la pantalla de visualización de datos (monitor) y, sobre todo,
hacia el teclado del computador. Sin olvidar, el estrés propio de la tarea, que
por sus características genera tensión muscular haciendo presión sobre las
vértebras, ocasionando molestias en el mejor de los casos o causando
desplazamientos de esos delicados huesos que junto con los músculos, vasos y
nervios componen un complejo mecanismo.
Por lo antes descrito se
consideró justificada la realización de éste estudio con el objeto de
determinar la relación existente entre las posturas de trabajo y el riesgo de
trastorno musculo-esquelético en el personal administrativo de una institución
financiera pública de Maracaibo, con la finalidad de mejorar la calidad de vida
laboral del trabajador e incrementar la productividad organizacional. Teniendo
en cuenta, que la citada institución cuenta con una fuerza laboral importante
expuesta a riesgo disergonómico de manera determinante por las características
propias de los puestos de trabajo en los cuales es requerida la concentración
en cada fase del proceso, porque que de ello depende el éxito del servicio. No
obstante, que dicha actividad laboral condiciona un alto riesgo para trastornos
músculo-esqueléticos de origen ocupacional.
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